Así iba mi maleta facturada, envuelta por mí con ayuda de mi madre. 19 kgs de medicamentos y ropa pa los niños, y algo de ropa para mí
Mis vuelos fueron Alicante-Amsterdam. Primera escala de 8 horas que me vinieron genial para buscar el mostrador donde pedir mi siguiente tarjeta de embarque, para comer burguer con vistas a las pistas, para cargar el móvil en uno de los 2 millones de puntos que hay en todo el aeropuerto, y con wifi gratis!
Pero no estuve sola las 8 horas. En realidad solo fueron 4 y media hasta que me encontré con Míriam, bueno, hasta que me encontró ella a mí! Que salgo del baño, de vuelta a mi punto de cargar el móvil y me oigo "Malena?" y cuando me giro ahí estaba, en la mesa de al lado cargando su móvil, jajajaja.
Después de cargar el móvil un rato, volvimos al burguer, a que Míriam comiera. La cola del burguer era lenta de morir, y le dije que me dejara su mochila que yo iba a coger mesa. Cuando ya tenía su menú no me encontraba, y llegó a creer que me había pirao con su mochila, jajajjaja, os imagináis? Ir hasta Amsterdam para robarle la mochila a alguien que no conoces... La verdad es que yo también me habría asustao ;P
Y llegamos a Nairobi, en este avión tan chulo, que tenía hasta entrada usb en la pantalla individual para reproducir tus cosas si tenías un pendrive, o para cargar el móvil. Pero no lo pude aprovechar. Así que de entre todas las pelis que había para elegir, vi "Maleficient", y me gustó, supongo que porque era fácil de seguir en inglés, jajjaja.
Llegamos a Nairobi poco antes de las 7 de la mañana. Tardamos como una hora en llegar a lo del visado, nos quedamos los últimos! Y después de tener el mío y recoger mi maleta, vino Diego a buscarme porque el señor del visado quería que volviera. Resultó que la fecha del sello estaba mal, ponía 19/09/2014, y tras intentar arreglarlo con boli, terminó poniéndome otro sello con la fecha buena, 02/10/2014.
Por alguna razón que desconozco, a Míriam y a Diego les pidieron las cartillas de las vacunas, y a mí no, jajajjaja. Salimos de aquella terminal y nos fuimos a la de los vuelos locales, pensando que allí habría de todo, y cuál fue nuestra sorpresa al ver que no era así. Una vez entramos y facturamos la maleta para el siguiente vuelo, ya no podíamos salir, y allí no había nada más que una cafetería, y no habíamos cambiado euros a kes. Pero afortunadamente pudimos pagar con tarjeta de crédito.
Y tras esperar algo más de 2 horas en la terminal de vuelos locales (una terminal con 3 gates a pie de pista, es decir, que salgas por la que salgas, vas a la pista, jajajja), nos dirigíamos a nuestro último avión!
Uno chiquitín, con los pilotos delante de nosotros.
Más pequeño que un autobús, con un asiento a cada lado, y un pasillo tan estrecho que no todo el mundo podría subir. Sin azafatas, pero nos dieron una bolsita con una botella de agua y un paquetito de galletas :)
Este vuelo hacía escala en Malindi, una ciudad en la costa entre Lamu y Mombasa. La pista de aterrizaje era verde. Me recordó a la peli "6 días 7 noches", jajajaj.
Esto debe ser Malindi, al despegar del aeropuerto.
Fuimos bordeando la costa.
Ya estábamos en el aeropuerto de Manda! Sólo nos faltaba cruzar en barco hasta Lamu, pero no teníamos dinero en kes, y no sabíamos si cogerían euros...
Por suerte para nosotros, Lidia y Julio vinieron a recibirnos a Manda! Junto con Mohamed y Adam, que cargaron con nuestras maletas hasta la casa.
Y ya en el barco, se pusieron todos a cantar, hakuna matata, y Julio y Lidia también cantaban, y a mí me flipaba que se supieran la canción.
Y así empezó una de las mejores experiencias de mi vida :)









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